Setenta semanas están fijadas sobre tu pueblo y tu ciudad santa para poner fin a la rebeldía, para sellar los pecados, para expiar la culpa, para instaurar justicia eterna, para sellar visión y profecía, para ungir al Santo de los Santos; Entiende y comprende: Desde el instante que salió la orden de volver a construir Jerusalén, hasta un Príncipe Mesías, siete semanas y sesenta y dos semanas, plaza y foso serán reconstruidos, pero en la angustia de los tiempos. Y después de las sesenta y dos semanas un Mesías será suprimido, y no habrá para el..... Y destruirá la ciudad y el santuario el pueblo de un príncipe que vendrá. Su fin será en un cataclismo y, hasta el final, la guerra y los desastres decretados. Él concertará con muchos una firme alianza una semana; y en media semana hará cesar el sacrificio y la oblación, y en el ala del templo estará la abominación de la desolación, hasta que la ruina decretada se derrame sobre el desolador. Daniel 9:24-27.

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La Biblia establece en forma muy clara la semana de días o de años para la medición del tiempo establecido por la palabra del Señor, de los cuales seis días o seis años son de trabajo del hombre y el día séptimo o el año séptimo son de descanso.

1. La semana de días:

Seis días se trabajará, pero el séptimo día será de descanso completo, reunión sagrada en que no haréis trabajo alguno. Será descanso de Yahveh dondequiera que habitéis. Levítico 23:6.

Se decretan además las solemnidades de Yahveh, las cuales son reuniones sagradas que se deben convocar en las fechas señaladas y durante las cuales no se debe hacer ningún trabajo servil, dichas fiestas son las siguientes:

2. La Pascua y los Ázimos:

En el mes primero, el día catorce del mes, entre dos luces, será la Pascua de Yahveh. El quince de este mes se celebrará la fiesta de los Ázimos en honor de Yahveh. Durante siete días comeréis panes Ázimos. El día primero tendréis reunión sagrada; no haréis ningún trabajo servil. Ofreceréis durante siete días manjares abrasados a Yahveh. El séptimo día celebraréis reunión sagrada; no haréis ningún trabajo servil. Levítico 23:5-8.

Los días de totalidad de estas fiestas son ocho; un día para la Pascua y siete días para la celebración de los panes Ázimos, en todos ellos no se deberá hacer ningún trabajo servil ya que son fiestas de Yahveh.

3. La fiesta de las Gavillas:

Habla a los israelitas y diles: Cuando, después de entrar en la tierra que yo os doy, seguéis allí su mies, llevaréis una gavilla, como primicias de vuestra cosecha, al sacerdote, que mecerá la gavilla delante de Yahveh, para alcanzaros su favor. El día siguiente al sábado la mecerá el sacerdote. Levítico 23:10-11.

4. La fiesta de las semanas:

Contaréis siete semanas enteras a partir del día siguiente al sábado, desde el día que habréis llevado la gavilla de la ofrenda mecida; hasta el día siguiente al séptimo sábado, contaréis cincuenta días y entonces ofreceréis a Yahveh una oblación nueva. Levítico 23:15-16.

5. El día cincuenta:

Ese mismo día convocaréis una reunión sagrada; la celebraréis y no haréis ningún trabajo servil. Decreto perpetuo será éste de generación en generación dondequiera que habitéis. Levítico 23:21.

6. El día primero del mes Séptimo:

Habla a los israelitas y diles: En el mes séptimo, el primer día del mes será para vosotros de gran descanso, una fiesta conmemorativa con clamor de trompetas, una reunión sagrada. No haréis ningún trabajo servil, y ofreceréis manjares abrasados a Yahveh. Levítico 23:24-25.

7. El día de la expiación:

Habló Yahveh a Moisés, diciendo: Además el día décimo de este séptimo mes será el día de la expiación, en el cual tendréis reunión sagrada; ayunaréis y ofreceréis manjares abrasados a Yahveh. No haréis en ese mismo día ningún trabajo, pues es el día de la expiación. Levítico 23:26-28.

Será para vosotros día de descanso completo y ayunaréis; el día nueve del mes, por la tarde, de tarde a tarde, guardaréis descanso. Levítico 23:32.

8. La fiesta de las Tiendas:

Habló Yahveh a Moisés diciendo: Habla a los israelitas y diles: El día quince de ese séptimo mes celebraréis durante siete días la fiesta de las Tiendas en honor de Yahveh. El día primero habrá reunión sagrada y no haréis trabajo servil alguno. Durante siete días ofreceréis manjares abrasados a Yahveh. El día octavo tendréis reunión sagrada y ofreceréis manjares abrasados a Yahveh. Habrá asamblea solemne. No haréis trabajo servil alguno. Levítico 23:33-36.

El día quince del séptimo mes, después de haber cosechado el producto de la tierra, celebraréis la fiesta en honor de Yahveh durante siete días. El primer día será de descanso completo e igualmente el octavo. Levítico 23:39.

9. El inicio del año:

Fueron destrozados el lino y la cebada, pues la cebada estaba ya en espiga, y el lino en flor. El trigo y la espelta no fueron destrozados por ser tardíos. Éxodo 9:31.

Dijo Yahveh a Moisés y a Aarón en el país de Egipto: Este mes será para vosotros el comienzo de los meses; será el primero de los meses del año. Éxodo 12:1.

Dijo, pues, Moisés al pueblo: Acordaos de este día en que salisteis de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Yahveh os ha sacado de aquí con mano fuerte; y no comáis pan fermentado. Salís hoy en el mes de Abib. Éxodo 13:3.

Guarda el mes de Abib y celebra en él la Pascua en honor de Yahveh tu Dios, porque fue en el mes de Abib, por la noche, cuando Yahveh tu Dios te sacó de Egipto. Deuteronomio 16:1.

Bíblicamente el inicio del año se establece con el inicio del mes de Abib, cuando la cebada ya se encuentra en espiga y conmemora el momento cuando Yahveh sacó a Israel de Egipto; en dicho mes se celebra la fiesta de la Gavilla, la Pascua y la fiesta de los panes Ázimos. El mes referido, se encontraba definido entre los actuales meses de marzo y abril. Astronómicamente en el mes de Abib se encuentra el punto Aries que corresponde al equinoccio de primavera.

El Dios creador de todas las cosas debió de dejarnos establecido de una manera irrefutable e inconfundible, una señal astronómicamente válida; para indicarnos el momento exacto del inicio del año, y esta señal es el punto Aries.

Por lo expresado anteriormente se puede establecer que Bíblicamente el inicio del año es entre los actuales meses de marzo y abril, astronómicamente en el punto Aries, es decir en el equinoccio de primavera; el primer día del año, coincide con el día uno de la primera semana del primer mes y el último día del año deberá ser el día séptimo de la última semana del mes séptimo.

Es necesario hacer notar que los meses de los año civil es variable entre los diversos pueblos y culturas de la antigüedad, pero no debemos de confundir las estructuras de los años civiles con la estructura del año Bíblico establecido por Yahveh.

La fecha inamovible para la celebración de la pascua es el día catorce del primer mes, es decir, el día séptimo de la segunda semana, o sea el sábado catorce de la segunda semana del primer mes del año.

La Escritura solamente establece, en el año Bíblico; la existencia de siete meses Levítico 23:24; dentro de los cuales se celebran las fiestas de Yahveh y cada uno de estos siete meses tiene su propia estructura; dependiendo de las fiestas que se hayan establecido celebrar dentro de cada uno de ellos.

La estructura de cada uno de los meses bíblicos se encuentra establecida en Levítico 23:15 y se encuentra formada por siete semanas más el día cincuenta, incluyendo además las fiestas de Yahveh establecidas para cada uno de los meses correspondientes y la cual se encuentra configurada de la siguiente tabla del año Bíblico:

TABLA DEL AÑO BÍBLICO

La estructura de la tabla del año bíblico, anteriormente presentada, no es perfecta ya que no incluye el ajuste que se hace por el día que se le agrega al año bisiesto; pero existe una posibilidad muy alta de la existencia de esta festividad que se celebrase un día cada cuatro años y que fuera solo del conocimiento de la alta jerarquía del sacerdocio judío; misma que se perdió después del regreso de la cautividad en Babilonia.

Para la semana de años se establece que:

10. El Año Séptimo:

Seis años sembrarás tu campo, seis años podarás tu viña y cosecharás su producto, pero el séptimo año será de completo descanso para la tierra, un sábado en honor de Yahveh. Levítico 25:3-4.

De tal manera que la palabra "semana" se puede referir a semanas de días o de años, dependiendo del versículo donde se encuentre escrita.

11. El Jubileo:

Contarás siete semanas de años, siete veces siete años; de modo que el tiempo de las siete semanas de años vendrá a sumar cuarenta y nueve años. Entonces en el mes séptimo, el diez del mes, harás resonar clamor de trompetas; en el día de la expiación haréis resonar el cuerno por toda vuestra tierra. Declararéis santo el año cincuenta, y proclamaréis en la tierra liberación para todos sus habitantes. será para vosotros un jubileo; cada uno recobrará su propiedad, y cada cuál regresará a su familia. Levítico 25:8-10.

Es necesario hacer una valoración correcta de la significación y los alcances del jubileo, ya que de esto depende la correcta interpretación y valoración de cifras y tiempos bíblicos.

Al pueblo de Israel se le había profetizado que estarían deportados en Babilonia setenta años.

12. La deportación a Babilonia:

Será reducida toda esta tierra a pura desolación, y servirán estas gentes al rey de Babilonia setenta años. Jeremías 25:11.

Pues así dice Yahveh: Al filo de cumplírsele a Babilonia setenta años, yo os visitaré y confirmaré sobre vosotros mi favorable promesa de volveros a este lugar. Jeremías 29:10.

Sedecías se rebeló contra el rey de Babilonia, en el mes décimo, el diez del mes , vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ejercito contra Jerusalén; acampó contra ella y la cercaron con una empalizada. 2 Reyes 25:1.

La ciudad estuvo sitiada  hasta el año once de Sedecías. El mes cuarto, el nueve del mes, cuando arreció el hambre en la ciudad y no había pan para la gente del pueblo, se abrió una brecha en la ciudad y el rey (Sedecías) partió con todos los hombres de guerra, durante la noche, por el camino de la puerta, entre los dos muros que están sobre el parque del rey, mientras los caldeos estaban alrededor de la ciudad, y se fue por el camino de la Arabá. Las tropas caldeas persiguieron al rey y le dieron alcance en los llanos de Jericó; entonces todo el ejercito se dispersó de su lado. 2 Reyes 25:2-5.

En el mes quinto, el siete del mes, en el año diecinueve de Nabucodonosor, rey de Babilonia, Nebuzaradán, jefe de la guardia, siervo del rey de Babilonia, vino a Jerusalén. Incendió la casa de Yahveh y la casa del rey y todas las casas de Jerusalén. Todas las tropas caldeas que había con el jefe de la guardia demolieron las murallas que rodeaban a Jerusalén. 2 Reyes 25:8-10.

13. El edicto de Ciro:

En el año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de la palabra de Yahveh, por boca de Jeremías, movió Yahveh el espíritu de Ciro, rey de Persia, que mandó publicar de palabra y por escrito en todo su reino: Así habla Ciro, rey de Persia: Yahveh, el Dios de los cielos, me ha dado los reinos de la tierra. Él me ha encargado que le edifique una casa en Judá. Quien de vosotros pertenezca a su pueblo, sea su Dios con él. Suba a Jerusalén, en Judá, a edificar la casa de Yahveh, Dios de Israel, el Dios que está en Jerusalén. Esdras 1:1-3.

La cronología Bíblica establece lo siguiente:

  • La toma de Jerusalén por Nabucodonosor rey de Babilonia fue en el año 587 aC.
  • El Edicto de Ciro para regresar a Jerusalén fue en el año 538 aC.

Haciendo la resta encontramos que 587 - 538 = 49 años.

El análisis anterior nos indica muy claramente que el cautiverio en Babilonia demoró 49 años, de tal manera que el decreto de Ciro, rey de Persia fue en el año cincuenta, es decir en el Jubileo del cautiverio; cumpliéndose de esta forma la definición del Jubileo establecido por el Señor Yahveh en Levítico 25:8-10.

Aparentemente existe una contradicción entre la profecía del cautiverio de setenta años en Babilonia profetizado en Jeremías 25:11 y Jeremías 29:10. y los cuarenta y nueve años reales que el pueblo Judío estuvo cautivo en Babilonia; pero no es así. Lo que ocurre es que en la cifra de las setenta semanas profetizadas, intervienen dos bases numéricas diferentes.

Para poder entender lo anteriormente expresado, vamos a hacer un breve análisis de las bases numéricas. Estableciendo que una base numérica es un sistema formado por un conjunto de símbolos llamados números y que en nuestro caso nos encontramos utilizando los números arábigos.

Es necesario aclarar que el símbolo 10 no siempre representa la misma cantidad numérica de elementos, estamos acostumbrados a que el símbolo 10 siempre nos representa diez unidades por ser la base numérica 10; la base natural con la que el hombre cuenta, pero es necesario entender que no siempre es así.

BASE 6 BASE 7 BASE 10
Número de Elementos Símbolo Numérico Número de Elementos Símbolo Numérico Número de Elementos Símbolo Numérico

1

1 1
█ █ 2 █ █ 2 █ █ 2
█ █ █ 3 █ █ █ 3 █ █ █ 3
█ █ █ █ 4 █ █ █ █ 4 █ █ █ █ 4
█ █ █ █ █ 5 █ █ █ █ █ 5 █ █ █ █ █ 5
█ █ █ █ █ █ 10 (6) █ █ █ █ █ █ 6 █ █ █ █ █ █ 6
    █ █ █ █ █ █ █ 10 (7) █ █ █ █ █ █ █ 7
        █ █ █ █ █ █ █ █ 8
        █ █ █ █ █ █ █ █ █ 9
        █ █ █ █ █ █ █ █ █ █ 10

El Señor Yahveh, para la interpretación de las cifras Bíblicas, estableció lo siguiente:

  • La base seis para cifras que se encuentren relacionadas con los días de trabajo del hombre.
  • La base siete es de uso oficial de Yahveh, se usa para designar cifras Bíblicas que se encuentren relacionadas con algún acontecimiento ordenado o profetizado por Dios.
  • La base diez, es la base natural con la que el hombre cuenta.

Del análisis anterior podemos concluir que la cifra "setenta" (7) x (10) = 70 de los años profetizadas en Jeremías 25:11 y 29:10 en realidad son (7) x (7) = 49 años como ya comprobamos por el análisis de las fechas proporcionadas por la cronología Bíblica; lo que ocurre que el primer siete (7) es en base siete ordenado por Yahveh como castigo y el segundo siete (7) es en base diez, un castigo aplicado al hombre.

14. Las Setenta Semanas de Daniel:

Setenta semanas están fijadas sobre tu pueblo y tu ciudad santa para poner fin a la rebeldía, para sellar los pecados, para expiar la culpa, para instaurar justicia eterna, para sellar visión y profecía, para ungir al santo de los santos. Entiende y comprende: desde el instante en que salió la orden de volver a construir Jerusalén, hasta un Príncipe Mesías, siete semanas y sesenta y dos semanas, plaza y foso serán reconstruidos, pero en la angustia de los tiempos. Y después de las sesenta y dos semanas un mesías será suprimido, y no habrá para él.... y destruirá la ciudad y el santuario el pueblo de un príncipe que vendrá. Su fin será en un cataclismo y, hasta el final, la guerra y los desastres decretados. Él concertará con muchos una firme alianza una semana; y en media semana hará cesar el sacrificio y la oblación, y en el ala del templo estará la abominación de la desolación, hasta que la ruina decretada se derrame sobre el desolador. Daniel 9:24-27.

Para poder entender la profecía anterior, es necesario hacer las siguientes consideraciones:

a) Las profecía de las Setenta Semanas de Daniel 9:24-27 es una representación simbólica, en donde el término "Setenta Semanas" significa Setenta veces Siete.

b) Correlacionando el número simbólico "setenta" de las semanas de Daniel 9:24-27, con el número "setenta" de la deportación a Babilonia en Jeremías 25:11 y 29:10 podemos ver que tienen el mismo significado numérico; de tal manera que las Setenta Semanas vienen a ser en realidad cuarenta y nueve más su correspondiente Jubileo.

c) El principio de la cuenta del tiempo en que inicia la profecía de las Setenta Semanas es muy claro, ya que esta establecido que con el edicto de Ciro rey de Persia se dio la orden de regresar a Jerusalén para la reconstrucción del templo y por consiguiente de la ciudad, pues es obvio que la gente que regresó necesitaba casas donde habitar. Cronológicamente el edicto de Ciro rey de Persia fue en el año 538 aC., del tal manera que tomaremos esta fecha como el inicio del tiempo de la profecía de las Setenta Semanas de Daniel.

d) En el tiempo en el cual el Señor Jesucristo vivió en este mundo, la profecía de las Setenta Semanas de Daniel 9:24-27 se encontraba vigente; eso se comprueba mediante el siguiente pasaje:

Cuando veáis, pues, la abominación de la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el Lugar Santo (el que lea, que entienda), entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; el que esté en el terrado, no baje a recoger las cosas de su casa; y el que esté en el campo, no regrese en busca de su manto. Mateo 24:15-18.

e) El tiempo total de la duración de la profecía de Daniel 9:24-27, también lo dejó establecido el Señor Jesucristo y eso lo comprobamos mediante el siguiente pasaje:

Pedro se acercó entonces y le dijo: Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces? Dícele Jesús: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Mateo 18:21-22.

¿Que dijo a Pedro el Señor Jesucristo? ¿Que debemos perdonar a nuestros hermanos hasta cuatrocientas noventa veces y después ya no hay perdón? NO, esta interpretación no puede ser así; lo que el Señor Jesucristo le está diciendo a Pedro que debemos perdonar las ofensas de nuestros hermanos:

TODO EL TIEMPO QUE DUREN VIGENTES LAS SETENTA SEMANAS DE DANIEL.

¿Hasta cuando durará el tiempo de las Setenta semanas? Hasta que la ruina decretada se derrame sobre el desolador, hasta un tiempo, tiempos y medio tiempo. Todo el tiempo que dure la vida sobre la tierra; hasta el fin del mundo. El siguiente pasaje, apoya la afirmación anterior:

Yo Daniel, miré y vi a otros dos que estaban de pie a una y otra parte del río. Uno de ellos dijo al hombre vestido de lino que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuando será el cumplimiento de estas maravillas? Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, jurar, levantando al cielo la mano derecha y la izquierda, por Aquel que vive eternamente: Un tiempo, tiempos y medio tiempo, y todas estas cosas se cumplirán cuando termine el quebrantamiento de las fuerzas del Pueblo santo. Daniel 12:5-7.

15. Un tiempo, tiempos y medio tiempo en Daniel 12:5-7

¿Cuantos años significan, un tiempo, tiempos y medio tiempo del versículo anterior? Para conocer los años que conforman un tiempo es necesario recordar la definición del Jubileo, debido a que un tiempo son los años que el pueblo de Israel se encontró deportado en Babilonia; es decir cincuenta años; de tal manera que tiempos y medio tiempo son los años que conforman las Setenta Semanas de Daniel.

TABLA DE LAS SETENTA SEMANAS DE DANIEL

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La Tabla de las Setenta Semanas tienen como base la tabla de la semana de años, con la misma estructura de los días, semanas y meses que forman la tabla del año Bíblico, incluidas las fiestas establecidas por Yahveh más el año del Jubileo y considerando un día por año.

16. La cuenta de un día por año:

Yo te te he impuesto los años de su culpa en una duración de trescientos noventa días, durante los cuales cargaras con la culpa de la casa de Israel. Cuando hayas terminado estos últimos, te acostarás otra vez del lado derecho, y llevarás la culpa de la casa de Judá durante cuarenta durante cuarenta días. Yo te he impuesto un día por año. Ezequiel 4:5-6.

La tabla se divide en dos etapas, la primera etapa se inicia  en el año de la toma de Jerusalén 587 aC. y se encuentra constituida el total del tiempo de un Jubileo; tiempo en que el pueblo de Israel estuvo cautivo en Babilonia. La segunda etapa se inicia con el edicto de Ciro rey de Persia 538 aC. y se encuentra constituida por cuarenta y nueve Jubileos, mismos que conforman los tiempos de la profecía de las Setenta Semanas de Daniel.

La segunda etapa señala el total de los tiempos hasta el fin del mundo y se encuentra tabulada año por año. La totalidad del tiempo de las dos etapas de la tabla son cincuenta jubileos, contando el tiempo de la deportación a Babilonia.

Los cuarenta y nueve Jubileos de la segunda etapa se encuentran divididos en siete periodos de siete jubileos, incluyéndose en cada Jubileo los días (años) de fiesta establecidos por Yahveh.

Es necesario, tomar en cuenta que la cronología Bíblica nos proporciona fechas aproximadas a los acontecimientos ocurridos; y por tal motivo puede ser necesario, hacer una corrección a la fecha del edicto de Ciro rey de Persia.

¿Qué acontecimientos de gran importancia que hayan ocurrido nos proporcionan una guía segura para establecer un ajuste correcto a la fecha del edicto de Ciro? Existen dos acontecimientos muy importantes que son el Nacimiento y la Muerte del Señor Jesucristo.

¿Podemos establecer la fecha de cada uno de los acontecimientos anteriormente mencionados? SÍ podemos establecer dicha fecha si tomamos en cuenta el Gran Significado que tienen tanto el Nacimiento como la Muerte del Señor Jesucristo, y lo comparamos con el Gran Significado que tiene el Año del Jubileo.

El Nacimiento y la Muerte del Señor Jesucristo debieron de haber ocurrido en un Jubileo, por lo que ambos acontecimientos significan, ya que sería totalmente absurdo pensar que ambos acontecimientos hubieran ocurrido en otra fecha distinta, de tal forma que un tiempo fue su permanencia en este mundo; es decir cincuenta años.

Haciendo a la tabla de las Setenta Semanas la corrección para que el Nacimiento y la Muerte del Señor Jesucristo ocurran en un año de Jubileo, tenemos que la fecha del edicto de Ciro se mueve al año 520 aC; fecha que tomaremos como válida para el establecimiento del calendario actual.

Teniendo configurados la totalidad de años que integran las Setenta Semanas de Daniel 9:24-27; las distintas cifras que la Biblia establece en su contenido, deberán interpretarse dentro de la configuración de la tabla y tomando en cuenta las bases numéricas a las que puedan referirse dichas cifras.

INTERPRETACIÓN DE LAS VISIONES DE DANIEL Y LAS CIFRAS BÍBLICAS

Los acontecimientos de las visiones proféticas de Daniel y las cifras Bíblicas contenidas en ellas, se encuentran contenidas e implementadas dentro del tiempo que abarcan las Setenta Semanas de Daniel.